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Transporte en centros de día y residencias: obligaciones, rutas y trazabilidad

El transporte de un centro de día es una ruta diaria entre domicilio y centro, con horario tasado y tiempo máximo de trayecto. El de una residencia son traslados puntuales —urgencias, consultas, salidas— sin ruta fija. Ambos comparten una exigencia: registrar quién sale, con quién y cuándo vuelve, en un sistema que impida alterar lo anotado.

¿En qué se diferencia el transporte de un centro de día del de una residencia?

En que no son el mismo problema. Casi toda la documentación comercial del sector los trata como un único cliente —«centros de día y residencias»— y ofrece lo mismo a los dos: rutas, paradas y avisos. Funciona para el primero. Al segundo le resuelve una parte pequeña de lo que necesita.

Centro de díaResidencia
Tipo de desplazamientoRuta diaria de ida y vuelta, de lunes a viernes, todo el añoTraslados puntuales: urgencias, consultas, salidas programadas, ingresos y bajas
Cuándo se planificaUna vez, y se repite con ajustesEl mismo día, a veces con minutos de margen
Quién espera informaciónLa familia, esperando en el portal de casaLa familia y el propio centro, que debe saber quién no está en el edificio
Qué se optimizaEl tiempo que pasa dentro del vehículo la persona más desfavorecidaQue la salida esté prevista, registrada y cerrada al regresar
Qué hay que registrarHoja de ruta diaria con personas transportadas e incidenciasRegistro de entradas y salidas de los usuarios, y de visitas
Riesgo que se controlaRetraso, ausencia no avisada, incidencia durante el trayectoSalida no controlada, persona errante, ausencia no justificada
La combinación más frecuente en Madrid es el centro que tiene las dos cosas: residencia con centro de día adscrito. Ahí conviven los dos problemas, y el pliego residencial lo da por hecho hasta el punto de exigir que el control de presencia del personal de atención directa se lleve «diferenciado por recurso (residencia y centro de día)» (apartado VI).

¿Qué exige el pliego en un centro de día?

En la red pública madrileña las condiciones del transporte no hay que deducirlas: están tasadas en el apartado V.4 del pliego de prescripciones técnicas del Acuerdo Marco de centros de día. Estas son las que condicionan la operativa, con su cláusula al lado para poder comprobarlas:

ObligaciónQué exigeCláusula
Horario de las rutasDe 8:00 a 10:15 por la mañana y de 17:00 a 18:30 por la tarde, de lunes a viernes no festivosV.4.2
Tiempo de trayectoMáximo 30 minutos entre el municipio o distrito y el centro; hasta 45 solo con autorización expresaIII
Diseño de la rutaDe manera que «los usuarios pasen el menor tiempo posible» en ellaV.4.2
Lugar de recogidaEl portal del edificio, no la puerta de la vivienda, salvo autorización excepcionalV.4.1
AcompañanteAl menos uno por vehículo además del conductor, con categoría de gerocultor y teléfono móvilV.4.3
Registro del servicioHoja de ruta diaria con incidencias, personas transportadas y observacionesV.4.3
Aviso previo al usuarioSistema automatizado de llamada diaria, con posibilidad de hablar con el auxiliar sin costeV.4.3
Aplicación de gestiónCon elementos de seguridad que impidan modificar los datos una vez registradosVIII.1.9
El límite de 30 minutos es el dato que más conversaciones ahorra y el que casi nunca aparece en la documentación comercial. No es un objetivo de calidad: es la condición que permite asignar una persona a un centro. Una ruta que lo supera de forma sistemática no es mejorable, está fuera de pliego.

Lo que el Acuerdo Marco de 2026 añade sobre esa base es la posición del vehículo en tiempo real y la información de horarios a la familia. El detalle, en Acuerdo Marco de atención diurna de Madrid; las obligaciones completas del servicio, en qué es el transporte adaptado y qué obligaciones tiene un centro de día.

¿Y en una residencia? Lo que dice el pliego de atención residencial

El pliego de prescripciones técnicas del Acuerdo Marco de atención residencial a personas mayores dependientes de la Comunidad de Madrid —expediente AM 001/2026, 941.857.410,60 € de valor estimado y dos años de vigencia— no dedica ni un apartado al transporte. Es la razón por la que casi nadie mira ahí. Y sin embargo, repartidas por cuatro apartados distintos, impone obligaciones que describen exactamente un registro digital de salidas:

ObligaciónQué exigeApartado
Control de salidasAdoptar medidas para evitar que abandonen el centro inadvertidamente quienes necesitan el apoyo de un terceroIV.2.b.5º
Registro de entradas y salidasAnotar en el registro correspondiente todas las entradas y salidas de los usuariosIV.2.b.6º y V.2.1
Registro de visitasAnotar las visitas a los residentesIV.2.b.7º y V.2.1
Protocolo de localizaciónProtocolo escrito de «localización de residentes, control de errantes y salidas no controladas»V.2.1, protocolo 21
Protocolo de trasladoProtocolo escrito de traslado a servicios de urgenciasV.2.1, protocolo 19
Integridad del registroLibros o aplicaciones que garanticen la no modificación posterior a la anotaciónV.2.1
Aviso el mismo díaComunicar a la Consejería, el día en que se produzca, la ausencia no justificada de una persona usuariaX.3
Coste del traslado sanitarioEl traslado y acompañamiento a centros sanitarios no cubiertos por el Sistema de Salud corre a cargo del usuarioIV.3.a.2.10º
Traslados entre centrosA instancia de parte, a cargo del usuario; a instancia de la Consejería, a cargo de la residenciaIII.4
«El adjudicatario deberá adoptar las medidas oportunas para controlar las salidas de los usuarios de la residencia, evitando que puedan abandonarla inadvertidamente, aquellos que requieran del apoyo de un tercero para garantizar su seguridad. Las entradas y salidas de los usuarios del centro se anotarán en el registro correspondiente.»
Pliego de prescripciones técnicas del Acuerdo Marco de atención residencial a personas mayores dependientes, Comunidad de Madrid (AM 001/2026), apartado IV.2.b), 5º y 6º

Y sobre cómo debe llevarse ese registro —y los otros veintidós que enumera el pliego— no hay ambigüedad:

«El adjudicatario deberá utilizar registros formalizados en la realización de las actividades y prestación de los servicios recogidos en el presente pliego, que consistirán en libros de registro o programas informáticos o aplicaciones, que garanticen la no modificación posterior a la anotación.»
Pliego de prescripciones técnicas del Acuerdo Marco de atención residencial a personas mayores dependientes, Comunidad de Madrid (AM 001/2026), apartado V.2.1
Esa frase es, palabra por palabra, la misma exigencia que el pliego de centros de día impone a su aplicación de gestión (VIII.1.9). Dos contratos distintos, dos servicios distintos, la misma conclusión: un cuaderno en recepción o una hoja de cálculo compartida —que cualquiera reescribe sin dejar rastro— no cumplen. Y quien responde ante la Consejería es el centro, aunque el software sea de un tercero.

Leídas juntas, las obligaciones de la tabla dibujan un flujo muy concreto para cada salida de un residente: quién autoriza, quién acompaña, a qué hora sale, a dónde va, a qué hora vuelve y qué pasó. El día que falta alguien, la diferencia entre una llamada a la Consejería con el registro delante y una llamada reconstruyendo de memoria no es de comodidad; el pliego obliga a hacerla el mismo día.

«Ausencia no justificada de la persona usuaria: cuando se detecte la ausencia en el centro o sus instalaciones anexas, de una persona usuaria que no ha sido comunicada, ni estaba prevista, sin perjuicio de puesta inmediata en conocimiento de las fuerzas del orden público.»
Pliego de prescripciones técnicas del Acuerdo Marco de atención residencial a personas mayores dependientes, Comunidad de Madrid (AM 001/2026), apartado X.3

¿Qué tiene que hacer el sistema, entonces?

Una lista de funcionalidades favorece siempre al catálogo más largo. Lo que decide es otra cosa: qué obligación cubre cada capacidad y cómo se comprueba en una demostración de treinta minutos, con datos reales y no con capturas.

CapacidadQué obligación cubreCómo se comprueba en la demostración
Posición del vehículo en tiempo realGeolocalización y estado de las rutas (Acuerdo Marco de atención diurna)Pedir que alguien mueva el móvil del conductor y mirar si el mapa se mueve solo, sin recargar la página
Fichaje de cada parada con horaHoja de ruta diaria, V.4.3 · Registro de entradas y salidas, IV.2.b.6ºPedir el informe del servicio de ayer, descargado en el momento y tal cual se entrega
Aviso automático a la familiaInformación de horarios de recogida y regreso a las familiasVerlo en el móvil de una familia, no en una diapositiva; preguntar cuántos toques cuesta
Cambiar la ruta sobre la marchaAusencias e incorporaciones del día, que el papel resuelve tachandoPedir que añadan un pasajero a la ruta durante la propia demostración, desde la furgoneta
Registro no alterableV.2.1 (residencias) y VIII.1.9 (centros de día)Preguntar quién puede cambiar una hora ya fichada, y qué queda registrado cuando lo hace
Visibilidad distinta por rolMinimización de datos (RGPD, art. 5.1.c)Pedir ver la misma ruta desde tres cuentas: dirección, conductor y familia
Exportación de los datosRecuperación de los datos al terminar el contratoPreguntar en qué formato salen y si se puede hacer sin pedirlo por correo

En camino cubre esas siete: la posición la emite el móvil del conductor durante el servicio; cada parada se ficha como recogido, entregado o ausente con su hora; la familia recibe un aviso de proximidad automático por geovalla y la confirmación de recogida y entrega; el conductor puede añadir una parada, quitarla o copiar la ruta de otro día desde la propia furgoneta; cada centro está aislado del resto en la base de datos y cada rol ve solo lo suyo; y el informe de cada servicio se descarga desde el panel.

Lo que no hace, dicho antes de que lo pregunte: no sustituye al programa de gestión asistencial de la residencia ni lleva historia clínica, no emite llamadas automáticas masivas —el aviso es una notificación, y la llamada la lanza el conductor desde la parada con un toque— y la interfaz está solo en español.

¿Qué gana cada uno?

QuiénQué cambia en su día
La dirección del centroDeja de reconstruir lo que pasó preguntando. Cada servicio tiene su informe con horas e incidencias, disponible el mismo día y utilizable en una inspección, en una reclamación o en la memoria anual
Quien coordina el transporteVe la flota en el mapa y se entera del retraso mientras ocurre, no al final de la ruta. Y descuelga el teléfono para avisar, en vez de para justificar
RecepciónSe acaba la pregunta de las nueve y cuarto. Las familias que quieren saber dónde está la furgoneta lo miran en su móvil
Las familiasUn aviso antes de que llegue el vehículo y la confirmación de que su familiar ha llegado al centro, sin instalar ninguna aplicación ni crear una cuenta con contraseña
El conductor y el acompañanteLa hoja de ruta deja de ser un papel que se rellena a mano y se pasa al ordenador. Se ficha en el móvil que el pliego ya les obliga a llevar
La persona usuariaMenos tiempo esperando en el portal, que es donde ocurren las caídas y donde el frío y el calor se notan

De los seis, el que más se nota el primer mes es el tercero. Está desarrollado en cómo reducir las llamadas de las familias al centro de día.

¿Hace falta instalar un GPS en cada vehículo?

No, y el propio pliego explica por qué. La cláusula V.4.3 ya obliga a que el acompañante disponga de teléfono móvil para comunicar cualquier incidencia de la ruta, y a que cumplimente la hoja de ruta diaria. El terminal que hace falta para emitir la posición ya viaja en la furgoneta por exigencia contractual, y la persona que tiene que anotar lo que pasa ya lo lleva en la mano.

La diferencia práctica es grande: una baliza sabe dónde está el vehículo pero no quién iba dentro ni qué ocurrió en cada parada, no cubre la hoja de ruta y obliga a instalar y mantener hardware en vehículos que a veces son alquilados o subcontratados. La comparación completa, con los casos en los que la baliza sí tiene sentido, está en móvil del conductor frente a baliza.

¿Cómo encaja esto con la protección de datos?

Geolocalizar el transporte de personas dependientes es un tratamiento de alto riesgo: datos de ubicación, a gran escala, sobre personas vulnerables. El centro es el responsable del tratamiento y el proveedor de software, el encargado. Esa asignación no se negocia: viene de quién decide la finalidad, y la decide el centro.

  • Minimización. La familia ve el vehículo que lleva a su familiar, durante el servicio de su familiar. Ni la ruta completa, ni los demás pasajeros, ni el resto del día.
  • Caducidad del acceso. Al cerrarse el servicio, el seguimiento deja de estar disponible. No es una opción de la interfaz: es la política que aplica la base de datos.
  • Aislamiento entre centros. Cada fila lleva su centro y cada consulta lo comprueba en el servidor, no en el navegador.
  • Decisión del centro sobre cuándo se comparte. Se puede configurar que la familia vea la ubicación durante todo el servicio, o solo desde que el conductor avisa de que va hacia su parada.
Ese último punto es el que suele decidir a un delegado de protección de datos, y casi nunca aparece en una demostración porque exige haberlo pensado antes de programar. El resto del detalle técnico está en seguridad y protección de datos, y la base jurídica, en RGPD y geolocalización del transporte de personas mayores.

¿Cuánto se tarda en ponerlo en marcha?

Días, no meses, porque no hay nada que instalar en los vehículos. El trabajo real es cargar pasajeros, direcciones y rutas, y acostumbrar al conductor a fichar las paradas: dos o tres servicios y deja de pensarlo. Frente al plazo de puesta en marcha que suelen conceder estos contratos —del orden de dos meses—, eso permite llegar con el sistema funcionando y con capturas reales para la memoria técnica, en lugar de con una promesa.

El plan día a día está en cómo implantar la geolocalización en una semana.

¿Qué preguntar antes de firmar?

Ocho preguntas que separan a unas opciones de otras. Ninguna se responde con una funcionalidad; todas se responden con un sí o un no incómodo.

  1. ¿En cuánto tiempo está funcionando de verdad, con la primera ruta real y no con datos de prueba?
  2. ¿Qué tiene que hacer una familia para ver la ubicación: instalar algo, crear una cuenta, recordar una contraseña?
  3. ¿Quién puede modificar una hora ya registrada, y qué rastro deja?
  4. ¿Sirve el informe que genera para responder a una reclamación de hace tres meses?
  5. ¿Cubre los vehículos subcontratados, o solo los propios?
  6. ¿Quién es el responsable del tratamiento y quién el encargado, y está firmado?
  7. ¿En qué formato salen los datos el día que el contrato termine, y cuánto cuesta?
  8. ¿Funciona igual en la residencia —salidas puntuales— que en el centro de día, o solo entiende de rutas?

Las cinco primeras están desarrolladas, con lo que hay que mirar en cada respuesta, en el checklist para un proveedor de geolocalización. Para situar las opciones del mercado antes de pedir demostraciones, cómo comparar alternativas de software de transporte. Y para saber con qué cifras se está negociando, cuánto cuesta un sistema de geolocalización de rutas.

Preguntas frecuentes

¿Sirve el mismo sistema para un centro de día y para una residencia?
Sirve para el transporte de los dos, pero resuelve problemas distintos. En el centro de día cubre la ruta diaria completa: paradas, horas, avisos y hoja de ruta. En la residencia cubre la trazabilidad de cada salida y regreso, que es lo que exige su pliego, no una ruta fija.
¿Se puede ver la furgoneta en tiempo real?
Sí. El centro ve toda su flota en el mapa mientras hay servicios en curso, y cada familia ve el vehículo que lleva a su familiar. La posición la emite el móvil del conductor cada pocos segundos, sin instalar nada en el vehículo.
¿Qué ve exactamente la familia?
El vehículo que lleva a su familiar mientras dura ese servicio, el aviso de que está a punto de llegar y la confirmación de recogida y entrega. No ve la ruta completa, ni a los demás pasajeros, ni nada fuera del horario del servicio. Al cerrarse, el acceso caduca.
¿Se puede modificar la ruta una vez empezada?
Sí, desde la propia furgoneta. El conductor puede añadir un pasajero que no estaba previsto, quitar una parada que aún no ha atendido o copiar los pasajeros de la ruta de otro día. Las paradas añadidas sobre la marcha quedan marcadas como provisionales en el informe.
¿Y las familias que no manejan un móvil?
Siguen recibiendo una llamada. El conductor tiene los teléfonos de contacto de cada pasajero —varios, y distinguidos por turno de mañana o tarde— y llama con un toque desde la propia parada. El seguimiento en pantalla es un canal más, no el único.
¿Vale como prueba en una inspección o en una reclamación?
Ese es el objetivo del registro. Cada parada queda con su estado, su hora y su posición, y el informe de cada servicio se descarga desde el panel. Los dos pliegos, el de centros de día y el residencial, exigen que el registro no se pueda modificar después de anotado.
¿Y si el transporte lo presta una empresa subcontratada?
La subcontratación no traslada la responsabilidad: el centro sigue respondiendo ante la administración y ante las familias. Conviene que el sistema cubra también esos vehículos, algo sencillo cuando la posición la emite un móvil y no un aparato instalado en la furgoneta.
¿Cuánto cuesta?
Depende del número de rutas y de vehículos, no del número de familias, y se presupuesta por centro. Conviene pedir el precio con las partidas separadas: licencia, alta de datos, formación y soporte. Lo que no debería aparecer es una línea de hardware, porque no hay nada que instalar en los vehículos.

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