Operativa

Cómo reducir las llamadas de las familias al centro de día

Las familias llaman al centro de día porque no saben dónde está la furgoneta. Esa incertidumbre se resuelve dándoles acceso al trayecto en tiempo real y un aviso automático antes de llegar. Cuando la información llega sola, la llamada deja de tener motivo: no se gestiona mejor, simplemente desaparece.

¿Por qué llaman las familias?

Casi nunca por desconfianza. Llaman porque tienen a una persona mayor dependiente esperando en un portal, o porque han quedado con alguien, o porque la furgoneta lleva veinte minutos de retraso y nadie les ha dicho nada. La llamada es el único canal que tienen.

El problema para el centro es que esa llamada llega a la persona equivocada en el peor momento. Quien coge el teléfono en recepción no sabe dónde está la furgoneta: tiene que llamar al conductor, que está conduciendo, para poder devolver la llamada a la familia. Una pregunta de diez segundos consume tres interrupciones.

Multiplique por el número de usuarios y por los dos servicios diarios. En un centro de tamaño medio, atender la incertidumbre del transporte ocupa una parte nada despreciable de la jornada de recepción.

¿Qué información elimina la llamada?

No hace falta mucha. Tres piezas cubren prácticamente todas las llamadas que recibe un centro sobre el transporte:

Llamada típicaQué la evita
«¿Dónde está la furgoneta?»Posición en el mapa durante el trayecto
«¿Cuándo llega?»Aviso automático antes de llegar a la parada
«¿Ha llegado mi madre al centro?»Confirmación de recogida y de entrega
«Hoy no va a bajar»Un canal de mensajes con el conductor

La tercera fila es la que más sorprende a los centros: buena parte de las llamadas no preguntan por la furgoneta, sino por la confirmación de que todo ha ido bien. Un aviso automático de «recogida confirmada» las corta de raíz.

¿Avisar antes de llegar es una mejora o una obligación?

Una obligación, y con bastante más recorrido del que se le suele dar. El pliego del Acuerdo Marco de centros de día ya exigía en 2022 un sistema de aviso previo a la recogida, con un objetivo explícito: que la persona no espere de pie en el portal más de la cuenta.

«Con el objetivo de minimizar los tiempos de espera, la empresa adjudicataria dispondrá de un sistema automatizado de llamada diaria a los usuarios que utilizan el transporte, al objeto de que dispongan del tiempo necesario para bajar al lugar concertado de recogida de la ruta. El sistema debe permitir que el usuario, sin coste alguno para el mismo, pueda hablar por el sistema con el personal auxiliar del vehículo.»
Pliego de prescripciones técnicas del Acuerdo Marco de centros de día, Comunidad de Madrid (2022), cláusula V.4.3

La cláusula pide dos cosas, y la segunda es la que se olvida: además del aviso automático, el usuario debe poder hablar con el acompañante del vehículo sin que le cueste nada. Un sistema que solo emite notificaciones cumple la mitad.

Exigencia del pliegoSolución de 2022Solución con geolocalización
Aviso diario antes de la recogidaLlamada automática a una hora estimada del día anterior o de esa mañanaAviso disparado por la posición real del vehículo al acercarse a la parada
Poder hablar con el auxiliar sin costeCentralita que conecta con el vehículoContacto directo desde el propio aviso, con el conductor identificado
Minimizar el tiempo de esperaDepende de que la estimación acierteEl margen de error baja a minutos porque el dato es la posición, no el plan
Ahí está el argumento que un centro puede llevar a una memoria técnica: la llamada automatizada avisa según lo previsto; el aviso por geolocalización avisa según lo que está pasando. Los días que la ruta va bien, dan igual. Los días que no, son justo los días en que se recibe la reclamación.

¿Y las familias que no manejan un móvil?

Existen, y no son pocas. Dos cosas ayudan. La primera, que el acceso no exija instalar nada ni recordar una contraseña: un enlace directo que se abre en el navegador tiene un umbral de entrada mucho más bajo que una aplicación de la tienda. La segunda, que el contacto que recibe los avisos no tenga por qué ser la persona usuaria: puede ser un hijo, una cuidadora o quien esté disponible en ese turno.

Para el resto, el teléfono sigue siendo la vía. La diferencia es que quien atiende la llamada ya tiene delante la respuesta, sin llamar al conductor.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas llamadas se evitan realmente?
Depende del tamaño del centro, pero el patrón se repite: las llamadas de «dónde está» desaparecen casi por completo, y las de confirmación bajan mucho. Lo que queda son las llamadas con contenido real —una incidencia, un cambio de plan—, que son justamente las que merecen una conversación.
¿No genera el seguimiento en tiempo real más ansiedad en las familias?
La experiencia apunta a lo contrario. La ansiedad la produce no saber, no la información. Ver que la furgoneta viene con diez minutos de retraso tranquiliza más que imaginar por qué no ha llegado, y evita la llamada que interrumpe al centro para preguntarlo.

Seguir leyendo