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Cómo optimizar las rutas de furgoneta de un centro de día

Optimizar las rutas de un centro de día no es minimizar kilómetros: es minimizar el tiempo que una persona dependiente pasa dentro del vehículo. El pliego lo fija como restricción dura —máximo 30 minutos de trayecto y ventanas de 8:00 a 10:15 y de 17:00 a 18:30—, así que la función objetivo no es el coste, es el peor caso.

¿Qué se optimiza en el transporte de un centro de día?

En logística de mercancías se optimiza coste: kilómetros, combustible, vehículos. En el transporte de personas mayores dependientes esa función objetivo lleva a soluciones inaceptables, porque la ruta más corta en kilómetros puede dejar a alguien hora y media dentro de una furgoneta.

  • Tiempo máximo en vehículo de cualquier usuario. Es la restricción dura.
  • Adecuación del vehículo: quien usa silla de ruedas necesita una furgoneta concreta, y eso condiciona la asignación antes que la geografía.
  • Estabilidad de la ruta. Una persona con deterioro cognitivo se beneficia de que el orden, el conductor y la hora sean los mismos cada día.
  • Margen de recuperación. Una ruta calculada al límite convierte cualquier retraso en una cadena de retrasos.
  • Kilómetros y vehículos, al final. Importan, pero después de lo anterior.
La estabilidad es el criterio que más se olvida al rediseñar rutas sobre un mapa. Reordenar paradas para ganar seis minutos puede costar semanas de desorientación a un usuario.

¿Cuáles son las restricciones que no se pueden negociar?

En la red pública madrileña están escritas, y son más estrechas de lo que parece. Cualquier propuesta de reordenar rutas que las ignore está optimizando un problema que no es el del centro:

RestricciónValorOrigen
Ventana de la ruta de mañana8:00 – 10:15 (2 h 15 min)Pliego, cláusula V.4.2
Ventana de la ruta de tarde17:00 – 18:30 (1 h 30 min)Pliego, cláusula V.4.2
Trayecto máximo al centro30 minutosPliego, apartado III
Excepción autorizable45 minutos, con autorización de la Dirección GeneralPliego, apartado III
Zona de influenciaMunicipio o distrito del centro y colindantesPliego, apartado III
Punto de recogidaEl portal del edificioPliego, cláusula V.4.1

La ventana de tarde es la que aprieta de verdad: hora y media para devolver a todo el mundo a su casa, frente a las dos horas y cuarto de la mañana. Un centro que diseña las dos rutas simétricas descubre en octubre que la de tarde va siempre tarde, y la causa no es el tráfico.

«La ruta o rutas que se establezcan para la prestación del servicio de transporte se diseñarán de manera que los usuarios pasen el menor tiempo posible en las mismas y permitan su presencia en el centro de día al inicio de su actividad diaria y hasta su finalización.»
Pliego de prescripciones técnicas del Acuerdo Marco de centros de día, Comunidad de Madrid (2022), cláusula V.4.2
Esa cláusula tiene una lectura que conviene no perder: la ruta no puede recortarse a costa de que alguien llegue tarde al inicio de la actividad o salga antes del final. Optimizar quitando media hora de centro a un usuario no es optimizar; es trasladar el problema a otro apartado del pliego.

¿Qué datos hacen falta para decidir bien?

Los tiempos reales, no los previstos. La mayoría de las rutas de los centros de día se diseñaron una vez, con las mejores intenciones, y llevan años ajustándose de oído. El dato que cambia esa conversación es sencillo:

DatoPara qué sirve
Hora real de cada recogidaVer dónde se acumula el retraso
Tiempo total de cada usuario en rutaDetectar a quién le toca siempre la peor parte
Duración real de la ruta frente a la previstaSaber si el problema es el orden o el margen
Ausencias por parada y por díaDetectar paradas que ya casi nunca se usan

El último es el que más margen suele liberar. Una parada que se ha quedado sin usuario habitual pero sigue en la ruta cuesta minutos cada día a todos los demás.

¿Cómo se ajusta una ruta sin rehacerla entera?

  1. Medir dos semanas sin cambiar nada

    Registrar horas reales de recogida y entrega con las rutas tal como están. Sin datos previos, cualquier cambio es una apuesta.

  2. Identificar al usuario con más tiempo en vehículo

    Es el que marca la calidad del servicio. Si su tiempo baja, la ruta ha mejorado; si sube, no, por muchos kilómetros que se ahorren.

  3. Mover una parada, no cinco

    Un cambio por semana permite atribuir el efecto. Cinco cambios a la vez solo dicen que algo cambió.

  4. Revisar el margen antes de apurar

    Si la ruta llega justa cada día, el problema no es el orden de las paradas: es que no hay holgura para un semáforo.

Preguntas frecuentes

¿Merece la pena un optimizador automático de rutas?
Ayuda cuando hay muchas rutas y muchos vehículos, pero rara vez es el primer problema de un centro de día. Antes de optimizar conviene medir: la mayoría de los centros gana más ajustando dos paradas con datos reales que aplicando un algoritmo sobre supuestos equivocados.
¿Cuál es el tiempo máximo en el vehículo en un centro de día?
En el Acuerdo Marco de centros de día de la Comunidad de Madrid, el trayecto entre el municipio o distrito del usuario y el centro no puede superar los 30 minutos, ampliables a 45 solo con autorización expresa de la Dirección General. Es un límite por persona, no una media de la ruta.
¿Cuánto dura la ventana disponible para hacer la ruta completa?
Dos horas y cuarto por la mañana, de 8:00 a 10:15, y hora y media por la tarde, de 17:00 a 18:30. La asimetría es la causa habitual de que la ruta de tarde llegue justa: replicar por la tarde el diseño de la mañana deja un 33 % menos de ventana para el mismo recorrido.
¿Se puede quitar una parada de la ruta para ganar tiempo?
Solo si la persona ha causado baja o renuncia al transporte, y en ese caso debe firmar un documento que exime de responsabilidad al centro y a la Comunidad de Madrid. Lo que sí suele liberar margen sin tocar el servicio es revisar las paradas con ausencias reiteradas y confirmar si siguen activas.

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